• Mariana Roccia

Entrevista sobre el lenguaje inclusivo en La Ventana Latina

El 8 de septiembre de 2020 tuve el agrado de participar nuevamente en un segmento del programa de radio la Ventana Latina (BCfm 93.2) y conversar acerca del género y la inclusividad en el lenguaje, tanto en inglés como en español . Pueden escuchar el audio aquí y leer el extracto de la entevista corregida en esta entrada.



En estos últimos años, sin duda que unos de los temas que más trascendencia ha tenido sobre todo en el plano lingüístico es el uso del lenguaje inclusivo, es decir, formas de expresión que buscan evitar la discriminación y los estereotipos. En Latinoamérica, principalmente, se ha visto un interés muy marcado desde varios colectivos sociales por incorporar el lenguaje inclusivo y desterrar así al masculino genérico.


Una de las formas preferidas para evitar el desdoblamiento poco económico que se genera al decir, por ejemplo, los invitados y las invitadas es mediante el uso de la “e” como marcador de neutralidad, es decir les invitades, aunque también es común el uso del signo @ y del morfema x. Sin embargo, estas opciones son poco prácticas al momento de la oralidad.


El lenguaje inclusivo es uno de los temas que últimamente más dolor de cabeza le ha traído a la Real Academia Española. La institución mantiene una postura bastante intransigente y sostiene que el sexismo es uno de los tantos usos que se le da a la lengua, y no una propiedad del lenguaje en sí que se perpetúa en el discurso.


Tanto interés ha despertado el fenómeno que en el año 2018 la vicepresidenta del Gobierno español, Carmen Calvo, le solicitó a la RAE la elaboración de un informe sobre el uso del lenguaje inclusivo en la Constitución Española. Sin embargo, el informe lejos de calmar las aguas ha sido criticado por algunos especialistas como demagógico, condescendiente y hasta sarcástico, porque no logra visibilizar el problema en cuestión, verbo que el informe se resiste a emplear.


La cuestión del género

Primero debemos definir lo que se entiende por género. La Organización Mundial de la Salud lo define como:

"Los conceptos sociales de las funciones, comportamientos, actividades y atributos que cada sociedad considera apropiados para los hombres y las mujeres. Las diferentes funciones y comportamientos pueden generar desigualdades de género, es decir, diferencias entre los hombres y las mujeres que favorecen sistemáticamente a uno de los dos grupos. A su vez, esas desigualdades pueden crear inequidades entre los hombres y las mujeres con respecto tanto a su estado de salud como a su acceso a la atención sanitaria."

En español sucede que muchas veces coincide el sexo de los individuos con el género, como en el caso de algunos sustantivos. El masculino y el femenino también se ven en algunos adjetivos, y en los artículos. Uno de los principales argumentos a favor del lenguaje inclusivo es que el masculino genérico ha sido codificado a lo largo de miles de años en la lengua como un reflejo del ordenamiento patriarcal de la especie, una idea que incomoda a muchos especialistas de la lengua.


Al respecto, la lingüista mexicana Concepción Company sostiene en una entrevista reciente que «La gramática no tiene sexo, no es ni incluyente ni excluyente, es una herramienta que atraviesa nuestra vida y que usamos diariamente (…). La gramática es una serie de convenciones, es arbitraria.”


Para Company, la igualdad de trato hacia las mujeres se logrará una vez que tengan los mismos accesos que tienen los hombres en cuanto a trabajo, educación y salud y no necesariamente por desdoblar a la lengua en masculino y femenino. El fin del lenguaje inclusivo, entonces, parece que tiene poco que ver con lo lingüístico sino más bien con un cambio social y político que busca visibilizar las identidades que históricamente han sido silenciadas con el masculino genérico.



A raíz de esto, la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Transexuales y Bisexuales de Madrid elaboró una guía de conceptos de un lenguaje inclusivo con el fin de promover la tolerancia y la diversidad en las comunicaciones.


¿Se trata de una moda pasajera?

Uno de los grandes interrogantes que surgen ante estos cambios lingüísticos es si efectivamente se perpetuarán en la lengua o si quizás se trata más de una moda pasajera.


Para entender si estos cambios efectivamente se conservarán en el tiempo hay que tener en cuenta una serie de factores. El primero es que la lengua es una convención social y que para que estos cambios trasciendan debemos estar todos de acuerdo en lo mismo, es decir, que los hablantes de la lengua en el uso cotidiano y en nuestras intervenciones diarias fomentemos ese cambio.


El problema radica en la gramática de la lengua y en que solo aquellas innovaciones que sean productivas y compatibles, por así decirlo, con la lengua en sí podrán perdurar, es por ello que, históricamente, los intentos de prescribir y regular la lengua han sido inútiles.



Sin embargo, en algunos países existen instituciones públicas que ya han adoptado el lenguaje inclusivo. Recientemente, el Banco Central de la República Argentina, por ejemplo, desarrolló una guía para fomentar el uso del lenguaje inclusivo en sus comunicaciones. La guía cuenta con alternativas para nombrar colectivos y grupos, además de varios ejemplos sobre el uso de pronombres, artículos y pautas sobre cómo referirse a cargos y roles, entre otros puntos.


A los fines prácticos, el esfuerzo recae en los hablantes de la lengua y en su capacidad de autocorrección para asegurar que estos nuevos usos del lenguaje se asienten permanentemente.

What happens in English?

When it comes to gender-inclusive language in English the problem is perhaps more clearly reflected in the use of gender-specific professions, roles or titles which typically include the element -man, such as “fireman,” or the generic use of “he” when the gender of the antecedent is not known.

There are different ways to go around this. In the case of fireman, the gender-neutral option would be “firefighter”. As for the use of the generic masculine, one of the most commonly accepted ways is to use the singular “they” instead of “he”.


The American Dialect Society chose “they” as the Word of the Decade which reflects the increasing recognition of including other non-binary identities.


The topic of inclusive language is indeed something that concerns everyone because, in its deepest sense it touches on the very essence of our individual identities, and it is at the very heart of social justice. I am very interested in how this debate will develop and whether we will start seeing some changes in the short-term that will lead to a more equal and inclusive society.


Muchas gracias a Rosabel Portela Barrios por la invitación al programa y por sugerir este tema para el segmento.


At M.R. Language Services I understand the importance of effective, inclusive communication in your business. I can help you adapt your message to cater for a broader audience.


Get in touch and let’s discuss your project today.


Mariana Roccia is a certified translator and language teacher working between English and Spanish. Her specialisms are law, business, and academia. She holds an MA in Linguistics and an MA in Environmental Humanities. In addition to working as a translator, she is also involved in language research and regularly presents her findings in the field to the industry. She co-convenes the International Ecolinguistics Association, a network of over 1,200 researchers around the world, and is the Co-Editor of the book series Bloomsbury Advances in Ecolinguistics. She is a Member of the Chartered Institute of Linguists (CIOL), Member of the British Association for Applied Linguistics (BAAL) and Committee Member of the Institute of Translation and Interpreting’s Western Regional Group. Keep in touch with Mariana on LinkedIn, Facebook and Academia.edu.